Iris me dijo hoy en el culto mientras adorábamos al Señor:
"Declara y confiesa con tu boca que Alex es tuyo, que está contigo en tu casa, en tu cama, a tu lado; Dios te ha entregado una bandera blanca en una mano y una espada en la otra"
Ese domingo llegué a la Iglesia bien triste, sentía una opresión tan grande espiritual que no me aguantaba hasta que esta mujer de Dios me habló a oído y me reconfortó con sus palabras, me dijo más cosas que ahora mismo no recuerdo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)


No comments:
Post a Comment
Note: Only a member of this blog may post a comment.